Brain.fm vs Endel vs Mind Focus: Comparativa

Brain.fm vs Endel vs Mind Focus: Comparativa

Un análisis honesto de las tres alternativas más serias para mejorar la concentración con sonido.

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Es imposible ser imparcial con lo que has creado, pero voy a hacer este análisis lo más honesto posible, en serio.

Eso incluye reconocer que las otras dos opciones a Mind Focus tienen cosas bastante buenas, así que no las negaré porque eso no ayuda a nadie.

Dicho esto, hay diferencias importantes y vale la pena entenderlas antes de pagar por alguna de las opciones.

Brain.fm

Brain.fm lleva años en esto y tiene respaldo científico genuino.

Su premisa es que la música funcional (compuesta específicamente para afectar estados cerebrales y no para ser escuchada como música en sí), puede mejorar la concentración, el sueño o la relajación de forma más efectiva que la música convencional.

Los creadores de Brain.fm han publicado investigaciones, tienen colaboraciones con neurocientíficos y no es una empresa que haya surgido de la nada con una aplicación bonita y promesas vagas.

Lo que sí es cierto es que se trata de una suscripción.

Alrededor de 7 dólares al mes si no me equivoco la última vez que lo comprobé, o algo menos si pagas de forma anual.

Además, requiere conexión a internet para funcionar (el modo offline existe, pero está limitado y atado a la suscripción activa). Además de eso, es una caja negra y no sabes exactamente qué le están haciendo al audio ni por qué, confías en que el algoritmo hace algo.

Pero la cuestión es que, si la dejas de pagar, desaparece. Todo. De la misma forma, no usa los mismos principios exactos que Mind Focus. Es otro camino y ese camino funciona y está probado, pero con las implicaciones de todo lo anterior.

Endel

Endel va por el camino del lujo minimalista. Sus paisajes sonoros son adaptativos y cambian según la hora del día, el clima, e incluso tu ritmo cardíaco, si es que tienes un wearable conectado.

La interfaz, además, es muy bonita y me gusta mucho su estilo, las cosas como son. Además, han hecho colaboraciones con artistas y hay un cariño estético real.

Lo que ocurre es que es suscripción, en torno a 5–6 dólares al mes. Del mismo modo, también requiere conexión para la mayor parte de la funcionalidad.

La cuestión es también que se trata de música de ambiente con ciertas capacidades inteligentes, no tonos isocrónicos, ni ninguna otra técnica con mecanismo documentado. Endel es un sistema que genera soundscapes agradables que se adaptan a tu contexto, y eso puede ayudar o no dependiendo de cómo te concentres.

Lo que sí es cierto es que funciona bien para algunos. Especialmente, para quienes les cuesta sobrellevar el silencio pero la música con letra cantada les distrae. De hecho, para trabajo creativo en particular tiene sus fans devotos.

Pero si buscas algo con un mecanismo de acción concreto, Endel no te lo da. Lo que da es una experiencia de sonido bien diseñada y en ese aspecto está muy bien si te la puedes permitir y encaja en tu forma de hacer las cosas.

Mind Focus

Mind Focus usa tonos isocrónicos, una tecnología diferente a la música funcional y los soundscapes.

Esos tonos son pulsos de amplitud a frecuencias específicas que, por el mecanismo del arrastre de frecuencias cerebrales, favorecen estados de ondas beta, gamma o alfa según el objetivo.

Pura fisiología documentada (de cuya ciencia hablo más a fondo aquí) y que tiene la ventaja de que puedes entender exactamente qué está haciendo cada técnica de Mind Focus y por qué.

Además, siguiendo lo que ya dije cuando hablaba de ética y filosofía, no hay suscripción.

Hay una parte gratuita que además es generosa, no una versión recortada que muchas apps llaman gratis para que sientas que te falta todo, y una compra única para tenerlo absolutamente todo, lo presente y lo futuro.

Ese pago es lo que vale un café de esos cargado de nata y caramelo y se hace una vez, ya está. Sin renovaciones, letras pequeñas ni avisos de expiración.

Por otro lado, Mind Focus funciona completamente offline. No reporta nada a ningún servidor porque no hay servidor.

Los datos de tus sesiones viven en tu teléfono y no salen de ahí.

Lo que no tiene Mind Focus es música. No hay melodías, no hay soundscapes, no hay composición (tampoco he tenido de momento más presupuesto para artistas).

Así que, si lo que buscas es sonido de fondo con cierto carácter musical, Brain.fm o Endel lo harán mejor. Mind Focus es pulsos y ciencia: más orientado a la función y la efectividad que a la experiencia estética sensorial.

Lo que sí tiene Mind Focus y las otras dos no, es integración con técnicas de productividad.

El famoso Pomodoro está integrado directamente, el tono sabe en qué fase de la sesión estás, cambia entre trabajo y descanso, adapta las frecuencias… Por su lado, el Flowmodoro de la versión Pro, donde tú defines la duración de los intervalos según tu propio ritmo, también.

No es solo un sonido que pones de fondo mientras usas otro temporizador aparte, todo está en el mismo sitio y usado de la manera más efectiva según la evidencia científica para proporcionar una mejora de atención y concentración.

Ahora, con todo esto, obviamente por mi parte elegiría Mind Focus, que para eso la creé, la uso y funciona muy bien, pero yo no soy todo el mundo y esta clase de decisiones, al final, deben ser completamente libres.

De hecho, no me parecen aplicaciones excluyentes, porque Mind Focus puede funcionar en segundo plano con la música que desees, lo cual no impide que combines lo mejor de todos los mundos.