Brain.fm vs Endel vs Mind Focus: Comparativa
Un análisis honesto de las tres alternativas más serias para mejorar la concentración con sonido.
Los tonos de Mind Focus son diferentes al resto, adaptativos e inteligentes, descubre cómo marcan la diferencia.
Si has buscado tonos isocrónicos en YouTube o en cualquier app de productividad, sabes lo que es: una grabación de audio que se reproduce en bucle. Cuarenta minutos de algo pulsando a cierta frecuencia, un archivo de sonido que alguien produjo en algún momento.
Y funciona, decir que no sería mentir, pero podría funcionar mucho mejor.
Para empezar porque los tonos diseñados de esa manera habitual tienen un límite estructural que a menudo se pasa por alto: es un bucle.
Se grabó una vez con una frecuencia fija y en unas condiciones determinadas, de modo que se reproduce siempre igual. La misma frecuencia a las nueve de la mañana que a las once de la noche, el mismo fichero el primer día de trabajo que cuando llevas tres horas de la quinta sesión.
El audio no sabe nada de ti, solo sabe reproducirse (en términos de sonido…).
Mind Focus hace algo diferente y tiene sentido explicar qué y por qué.
Para empezar, los tonos no están pregrabados y suenan en bucle dependiendo del tiempo que elijas, se generan «al vuelo».
Cada vez que inicias una sesión, la aplicación sintetiza el tono en tiempo real. Así, hay un oscilador portador (la frecuencia de sonido que escuchas) y un oscilador LFO (Low Frequency Oscillator) que modula su amplitud al ritmo que corresponde.
Todo esto se hace matemáticamente y en el momento, no hay archivo pregrabado de por medio.
Esto implica que no hay cortes de bucle, por ejemplo, ese instante casi imperceptible pero molesto en que el archivo termina y vuelve a empezar.
El tono simplemente existe de manera continua, mientras dure tu sesión.
Pero no solo existe tal cual, se adapta…
Un tono isocrónico grabado suena a la misma frecuencia desde el primer segundo hasta el último, pulsas play y ya estás a 18Hz, a 40Hz o a los que sean.
Pero el cerebro no funciona así.
La sincronización de ondas (el mecanismo de base por el que los tonos isocrónicos funcionan) es un proceso gradual, no instantáneo, por eso la aplicación también se comporta así.
Saltar directamente a la frecuencia objetivo es como empezar corriendo a máxima velocidad sin calentar.
Mind Focus arranca en una frecuencia más baja y sube progresivamente hasta el objetivo a lo largo de los primeros minutos de sesión.
Dependiendo del modo, la duración de la rampa es variable, adaptándose a la sesión por los dos extremos de la misma, ya que actúa de forma idéntica al final: El tono desciende suavemente en lugar de cortarse.
Así, la entrada y la salida son transiciones, no interrupciones, de manera que el funcionamiento de la aplicación es el mismo que el de nuestro cerebro.
Pero no se vayan todavía, que aún hay más.
Este es el detalle que más me gusta y ninguna aplicación utiliza, principalmente porque una grabación no sabe qué hora es o bien no se han mirado bien el mecanismo de funcionamiento para replicarlo óptimamente en sus apps
La ciencia de los ritmos circadianos lleva décadas documentando que el cerebro no funciona igual a lo largo del día.
El estado de alerta «beta» es una ocurrencia natural por la mañana, cuando estamos más despiertos y, con suerte, más descansados tras la noche. Sin embargo, a media tarde predominan ondas SMR (SensoriMotor Rhythm), asociadas a una atención sostenida, pero sin sobreactivación.
Por la noche, el cerebro ya no tiene ganas de mucho y tiende hacia frecuencias alfa, más apropiadas para concentración tranquila, lectura, trabajo creativo…
Como todo en la vida, siempre hay búhos nocturnos y personas con otros biorritmos por genética y demás, pero en general, los humanos somos diurnos, cíclicos y con esos patrones generales.
Ignorarlo es ir en contra y reducir la efectividad de la concentración mediante tonos isocrónicos u otras técnicas externas, por eso quise un algoritmo de generación que tuviera todo esto en cuenta.
Así, cuando tienes activada la opción de ritmos circadianos, la aplicación Mind Focus ajusta las frecuencias según la hora, alternando Beta, SMR, etc.
La «receta secreta» específica de generación inteligente no puedo revelarla del todo, me temo, pero la clave es que no es la misma sesión de siempre, sino la optimizada según el momento.
El modo Ultrafocus genera tonos Gamma, la banda asociada a procesamiento cognitivo de alta demanda. Es la frecuencia que se activa cuando el cerebro trabaja en algo verdaderamente complejo y, por tanto, no es un modo para uso constante y cotidiano.
Por eso funciona de forma separada y con su propia gestión de audio. En este caso, he considerado que cuando necesitas la concentración en modo Ultrafocus, la necesitas y ya está, de modo que ignora el momento del día y el biorritmo y actúa a toda potencia.
Por eso no es recomendable siempre, especialmente, en horas de tarde o noche, porque en algunos casos nos puede poner en un estado de alerta que dificulte un poco la conexión o descanso posterior.
Pero no lo neguemos, a veces la vida exige y es necesario dar ese plus momentáneo.
El ruido de fondo que puede acompañar a los tonos si lo deseas (marrón o rosa, según el modo) tampoco es un archivo pregrabado.
De nuevo, se genera directamente en el procesador de audio del dispositivo de manera matemática y con el mismo criterio que para los tonos: sin cortes, sin bucles audibles, continuo durante toda la sesión.
Un tono grabado hace lo mismo siempre. Un tono generado de forma inteligente como en Mind Focus puede adaptarse a la hora, al modo o a la fase de la sesión. Puede entrar con suavidad y salir igual cuando ve que toca terminar. Igual que sabe si estás en el minuto tres o en el cuarenta y sonar de forma diferente en cada caso.
Esa es la gran diferencia.
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P.D. No obstante, esto no acaba aquí, en mi versión personal de la aplicación estoy optimizando la generación de tonos y su naturaleza, de modo que, si las pruebas van bien, en futuras versiones se va a mejorar aún más este tema de tonos y generación, de acuerdo a la última evidencia.